Lírica romántica · 1993–1999
espinas
¿Fue tu culpao fue mi culpa?
No lo sé, bella mía...Eso no importa ya.
La rosa que nos unió en torno suyo,esa que nació súbitamente en tu jardín y el míopara deleitarnos con su perfumey herirnos con sus espinas,se ha marchitado antes del ocaso:eso es lo que importa.
La estrella que nos hizo levantar nuestras miradasdel polvo que hollan nuestros pieshacia el cielo que corona nuestras cabezasy que con su luz nos mostró nuestro más alto destino,se ha apagado antes del amanecer:eso es lo que importa.
No te reprocho nada, bella mía,ni pondré empeño en olvidarte.Dulce será tu recuerdo en mi corazón.
No deseo lamentar lo que he perdido,ni intentar revivir lo que ha muerto;mas me duele en el pecho todo el amor que no amé.
¡Qué efímero es el amor!Como una rosa......como una estrella.Llega hoy y mañana no está.
Y sin embargo,hay algo que es eterno en el amor.
Porque aún me ilumina por dentro esta estrellay todavía siento el perfume de esta rosamezclado con el dolor de sus espinas...